Hola a todos los lectores y
seguidores de Comunidad Tiflotec. Hoy vamos a sumergirnos en un tema fascinante
que toca literalmente nuestro día a día. Todos usamos teléfonos inteligentes o
tabletas con nuestros lectores de pantalla, pero quizás alguna vez se han
preguntado qué ocurre exactamente debajo de la yema de nuestros dedos cuando
tocamos ese cristal plano y frio.
Vamos a desarmar este misterio
paso a paso y de la forma más clara posible.
Para entender las pantallas táctiles
modernas, primero debemos comprender algo sobre nosotros mismos. Nuestro cuerpo
es un conductor de electricidad. No generamos rayos ni nada parecido, pero si
tenemos una carga eléctrica muy pequeña y constante. Este detalle es la clave
de todo.
La mayoría de los dispositivos
que usamos hoy, como los teléfonos con Android o los de Apple, usan lo que se
llama una pantalla capacitiva. Imaginen que debajo de ese cristal liso que
tocamos, hay una cuadricula invisible, como una red o una malla hecha de hilos microscópicos.
Por esta red circula una corriente eléctrica muy débil de forma constante.
Cuando ponemos nuestro dedo sobre
la pantalla, nuestra propia electricidad entra en contacto con esa red
invisible. Al hacerlo, absorbemos o alteramos una diminuta porción de esa
corriente eléctrica en ese punto exacto. El teléfono, que está prestando atención
a toda la cuadricula cientos de veces por segundo, detecta esa alteración en la
corriente y deduce que hay un dedo exactamente en esa coordenada espacial.
Seguramente se han dado cuenta de
que, si intentan usar el teléfono con guantes normales de lana o de algodón, la
pantalla no responde en absoluto. Esto ocurre porque la tela de esos materiales
actúa como un muro aislante que bloquea la conexión eléctrica entre su dedo y
la malla de la pantalla. Por este motivo existen guantes especiales para
pantallas táctiles, los cuales tienen hilos conductores entretejidos en las
yemas para dejar pasar nuestra pequeña carga eléctrica.
Otra curiosidad muy interesante
es que el agua también es conductora de electricidad. Si cae una gota de lluvia
o de sudor sobre la pantalla de su teléfono, el dispositivo puede confundirse.
La gota altera la red eléctrica de una forma muy similar a como lo haría un
dedo, y por eso a veces el teléfono hace ruidos extraños, lee cosas que no
hemos tocado, o simplemente no responde bien cuando la superficie del cristal
esta mojada.
Ahora bien, veamos cómo se
relaciona todo este proceso físico con nosotros, los usuarios de herramientas
como TalkBack, VoiceOver o Jaws.
Cuando una persona que no usa
lector de pantalla toca el cristal, el teléfono detecta el toque e
inmediatamente activa lo que sea que este dibujado en esa posición. Si su dedo
altera la electricidad justo encima del icono de la aplicación de mensajes,
esta se abre al instante.
Pero para nosotros, la historia
es diferente y aun más ingeniosa. Cuando encendemos nuestro lector de pantalla,
este programa informático se coloca como un escudo o un intermediario
inteligente entre nuestro dedo y el sistema operativo del teléfono.
Al deslizar nuestro dedo por la
pantalla para explorar, el teléfono sigue detectando las alteraciones eléctricas
y calcula las coordenadas exactas de nuestro movimiento. Sin embargo, el lector
de pantalla detiene la acción. En lugar de permitir que la aplicación se abra,
el lector revisa su mapa interno de la pantalla y verifica que elemento visual
se encuentra en esa coordenada exacta.
Entonces, el lector concluye que
el usuario acaba de poner el dedo sobre las coordenadas donde está el botón de
enviar, y en lugar de presionarlo, usa el sintetizador de voz para leernos en
voz alta las palabras enviar botón.
Solo cuando hacemos el gesto del
doble toque rápido en cualquier parte de la pantalla, el lector de pantalla le
da el permiso definitivo al teléfono para ejecutar la acción de pulsar sobre el
ultimo elemento que nos había verbalizado. Es una comunicación perfecta y un
trabajo en equipo que ocurre en milisegundos.
Espero que esta explicación les
haya resultado útil para conocer más a fondo nuestras herramientas. La próxima
vez que naveguen por una aplicación o escriban un texto deslizando los dedos
por el cristal, recuerden que están interactuando con una malla eléctrica
invisible que traduce cada uno de sus movimientos en información totalmente
accesible.
Gracias por ser parte de Comunidad Tiflotec. Continuamos explorando la tecnología juntos.